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INICIO Y SIGNOS DE ALARMA DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL

¿Cómo inicia y cómo detectarlo?

El abuso sexual intrafamiliar en menores de edad es considerablemente diferente de otras formas de violencia sexual, que las niñas son más propensas que los varones a ser víctimas; tiende a ocurrir con mayor frecuencia y durante un período más largo que el abuso sexual extrafamiliar; los actos causan mayor daño emocional y físico a la víctima; comienza a una edad más temprana; pueden ocurrir con otras formas de maltrato (por ejemplo, abuso físico) y a menudo los niños abusados y sus familias son desconocidos para las autoridades de protección infantil. Según la Policía Nacional, el lugar de ocurrencia de los hechos de violencia sexual en menores de edad ocurre en el 39,42% de los casos en la vivienda de las víctimas, el 28% en vías públicas y en el 15% dentro de la vivienda del agresor.

Cuando el agresor es un familiar o un amigo del núcleo familiar, por lo general suelen tener mayor y mejor acceso al menor. Por tanto, existen mayores oportunidades de iniciar y continuar cualquier tipo de abuso. Vale la pena resaltar, que con frecuencia la dinámica del abuso inicia mediante estrategias de seducción, sobornos o amenazas e intimidación por parte del adulto conocido/familiar, sin necesariamente usar la fuerza física; de esta forma el abusador establece un vínculo con el niño o la niña creando un secreto entre los dos que lo protege de la denuncia. La inducción al silencio está presente con el uso de la amenaza e intimidación.

En menores de edad, el abuso sexual es intrafamiliar con frecuencias que oscilan entre el 65% y 85%; en este ambiente de riesgo, la mayor proporción de agresores corresponde a un conocido familiar y dentro de estos al padre biológico con una prevalencia del 25%. De aquí que el contexto de ocurrencia del evento en la mayoría de los casos (97%) se trata de un lugar habitualmente conocido y frecuentado por el pequeño como es el sitio de residencia de la víctima (entre 28% y 43% de los casos) o del agresor (entre 21% y 34% de los casos).

¿Cómo detectar el Abuso Sexual Infantil?

El ASI no cumple con criterios únicos que determinen de manera inmediata su ocurrencia, no es un síndrome, por tanto, sólo los exámenes médico-legales y psicológicos realizados por las autoridades encargadas de la investigación judicial son los que determinan el tipo de agresión, el tiempo de realización, entre otros.

No obstante, es posible identificar una serie de indicadores o signos que pueden ser evidenciados por una madre o un padre de familia, un docente u otro adulto alrededor de la víctima. Antes de dar cuenta de ellos, es conveniente hacer algunas precisiones:

  1. Sea muy observador(a), identifique los principales estados de ánimo, gustos, habilidades y comportamientos del niño o niña, ello le ayudará a diferenciar cambios importantes en algunas de esas áreas.
  2. Si observa uno solo de los síntomas, eso no dará cuenta de la ocurrencia de un abuso, observe cambios en varios aspectos, en conjunto, no de manera aislada.
  3. Los síntomas varían de acuerdo con la edad de la víctima, por lo que no es posible comparar la situación vivida por una niña de 1 año versus una niña de 7 años.
  4. De acuerdo con la forma de agresión a la que fue sometida la víctima, hay cambios en los síntomas que presente, por lo que debe atender a cualquier cambio en el comportamiento del niño o niña.
  5. Si usted sospecha de una situación de ASI, asesórese de expertos que permitan llevar el caso de manera adecuada en los aspectos jurídicos, médicos y psicológicos.

En la actualidad es posible encontrar varias clasificaciones que dan cuenta de los indicadores o signos que presentan las víctimas, relacionados principalmente con la edad de la víctima, tipo de agresión y nivel de especificidad de los síntomas, lo cual se expone a continuación:

Por lo general, las señales de alarma refieren a un menor que:

Verbaliza que fue abusado y espera que se le crea para ser protegido.

  • Habla de partes sexuales o de actos sexuales cuando aún no comprende       acabadamente el contenido o si es inadecuado para su edad.
  • Se encierra en sí mismo, tiene conductas regresivas (enuresis) o se vuelve temeroso a cuestiones específicas.
  • Demuestra angustia sin aparente motivo, cansancio o apatía permanente, conductas agresivas persistentes, evitación exagerada al contacto (aislamiento).
  •  Tiene pesadillas.
  •  No habla (mudez).
  •  No mira a la cara a la gente o habla mal de casi todo el mundo.
  • Si puede verbalizarlo adecuadamente, tiende a proteger al agresor o minimiza sus actos (algunas veces porque está amenazado o persuadido por el mismo agresor).

 

  • Excesiva curiosidad sexual para su edad.
  • Tratar de tocar u oler genitales de un adulto.
  • Simular movimientos de coito.
  • Introducir la lengua cuando se besa.
  • Exhibicionismo.
  • Agresiones sexuales a otros niños.

¿Cómo detectar abuso sexual en infantes?

Los infantes son víctimas fáciles para el abuso sexual ya que no pueden hablar de lo que les sucede.

Para saber si un infante ha sido abusado sexualmente, busca las siguientes claves:

  • Lesiones en el área genital.
  • Dolor, hinchazón o escozor en el área genital.
  • Enfermedades venéreas.
  • Sangre en el pañal.

¿Cómo detectar abuso sexual en niños de 1-5 años?

Además de los síntomas antes mencionados, los niños de 1-5 años podrían tener:

  • Regresión en la conducta.
  • Miedos inexplicables.
  • Conductas sexuales que no son de su edad.

¿Cómo detectar abuso sexual en niños de más de 6 años?

Además de los síntomas antes mencionados, los niños mayores de 6 años podrían:

  • Tener un cambio drástico en el desempeño escolar.
  • Interés inusual en el sexo.
  • Ansiedad, depresión, miedo o coraje.
  • Pobre autoestima.
  • Ser susceptibles al uso de drogas y alcohol a edad temprana

No obstante, resulta fundamental aclarar que la mera presencia de estos signos no confirma en todos los casos la existencia de un abuso. “Evaluados en conjunto pueden ayudar al diagnóstico y tratamiento del problema”, destacan los expertos.

Cuando la agresión se realizó con contacto físico por medio de la penetración a la víctima, ya sea vía vaginal o anal es frecuente observar la presencia de (,):

  • Dificultad para caminar o sentarse.
  • Dolor genital o anal.
  • Presencia de desgarros en himen o vagina.
  • Presencia de sangrado en el área genital.
  • Cicatrices en los genitales o en el ano.
  • Infecciones de Transmisión Sexual.
  • Presencia de embarazos.

Fuentes

https://www.lanacion.com.ar/1584291-cuales-son-los-principales-signos-del-abuso-o-acoso-sexual-en-los-chicos

http://www.elmundo.es/sapos-y-princesas/2016/03/01/56d56ebfe2704e453e8b464c.html

https://espanol.babycenter.com/blog/vida_y_hogar/como-detectar-el-abuso-sexual-infantil/

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