¡Mi hijo tiene súper poderes!

En nuestra anterior publicación hablamos con nuestros padres de familia y cuidadores acerca de cómo romper la cadena de la normalización del abuso sexual infantil y empoderarnos desde nuestro rol para prevenirlo. Esto despertó en nosotros la necesidad de expresarles la importancia de transmitir este conocimiento a los más pequeños, quienes son más vulnerables y se encuentran expuestos a miles de peligros en lo que al abuso sexual infantil respecta.

Necesitamos enseñar a nuestros hijos/as a protegerse, a crear su propio escudo de valentía para enfrentarse, para que sepan que ellos/as son más fuertes y más grandes que el abusador, ese monstruo que actúa con la intención de dañar y causar heridas en la vida de las personas a través de acciones encaminadas a que el niño/a sienta miedo, se sienta inferior y piense que el silencio es la única alternativa y que al quedarse callado nada malo pasara. Está en nosotros como padres darle al niño/a las estrategias necesarias para que pueda combatir por sí mismo el abuso sexual infantil.

Antes que nada, lo primero que queremos que sepas es que tu hijo/a no necesita tener una edad muy avanzada para que puedas conversar con él/ella sobre el abuso sexual. Desde los tres años puedes empezar a educarlo/a sobre el tema y a medida que crece ir reforzando este conocimiento de acuerdo a su edad y a la etapa del desarrollo en la que se encuentra. Lo más importante es que desde el inicio hables del abuso sexual con espontaneidad, para que el niño/a sepa que puede hablar sin temor sobre éste tema.

Ahora bien, hemos pensado en algunas estrategias que pueden ser útiles para darle poder y valentía a tu hijo/a y que de esta forma sepa cómo debe enfrentarse al abuso sexual infantil. En este blog te enseñaremos algunas:

  • La primera es enseñarles a los niños a decir NO. Con frecuencia caemos en el error de hacerle creer al niño/a que siempre debe hacerle caso a un adulto porque ‘es más grande’, es ‘la figura de autoridad’ o porque ‘siempre tiene la razón’. Lo que debemos hacer, en cambio, es enseñarle que tiene todo el derecho de negarse a hacer algo con lo que se siente confundido o que le genera incomodidad. Debemos inculcarle a los niños/as que decir NO está bien.
  • Enséñale a tu hijo/a que no debe tener miedo de contar situaciones que le hagan sentir incómodo/a, pese a las amenazas o el posible engaño que pudo usar el abusador. Esto solo se logra cuando en la familia fomentamos un ambiente de confianza y respetuoso para charlar sobre cualquier tema y sobre las emociones que esto nos puede generar.
  • Como padres, debemos enseñarle a nuestros hijos/as que tienen derecho a tener espacios de privacidad y que nadie debe vulnerar esos espacios.Por ejemplo, que nadie puede entrar a su habitación cuando él/ella esté dormido a menos que el menor lo solicite; entrar al baño con él/ella salvo que esté aprendiendo a dejar el pañal; observar cuando se esta bañando y mucho menos solicitarle que muestre sus partes íntimas.
  • Explícale cuáles son algunas de las acciones o expresiones que debe aceptar por parte de un adulto y cuáles son aquellas que debe rechazar, por ejemplo: recibir objetos o regalos, permitir que le tomen fotos, jugar con desconocidos, o acceder a participar en juegos donde se establecen condiciones como “no debes contarle a tus papás” o “este es un juego entre tu y yo”. Aclara que hay ciertos juegos en los que el adulto se puede involucrar y otros en los que no, porque los juegos son una de las estrategias más comunes que los abusadores utilizan para acceder a los niños/as.
  • Resalta a tus hijos/as que los secretos no existen. Nadie puede decirle que debe guardar información buena o mala y mucho menos amenazar si decide contárselo a alguien. El niño/a debe contar todo lo que le suceda.
  • Enséñale a tu hijo/a desde temprana edad que su higiene personal es un proceso que solo depende de él/ella, es decir, que a cierta edad las personas no deben supervisar su baño, ingresar con ellos a sus espacios privados o limpiar sus genitales. Entre más pequeño/a empiece a realizar estas actividades por su cuenta, menos excusas habrá para que un adulto intente involucrarse en su privacidad.
  • Educa a su hijo/a sobre el abuso sexual infantil. Sabemos que hablar de este tema es complicado con nuestros hijos/as porque socialmente la sexualidad sigue siendo un tabú. Sin embargo, es de vital importancia que los niños/as sepan qué es el abuso para que de esta manera puedan actuar si se llegan a enfrentar a una de estas situaciones.
  • Crea códigos o palabras clave con tu hijo/a para emergencias. Puede ser un gesto, un número, una frase o una palabra que le permita al niño/a expresar cuando algo malo le sucede o cuando se encuentra en una situación que representa un peligro para él/ella. Esta acción no solo les enseña a estar alertas y a comunicar de forma inmediata que algo extraño está ocurriendo, sino que ayuda a mejorar la comunicación y la confianza entre padre/madre e hijo/a.

Estas son solo algunas de las estrategias que consideramos útiles para hacer que nuestros hijos/as se sientan poderosos, así como los súper héroes que ven en sus programas favoritos o en las películas. En Fundación Red queremos que los niños/as se sientan fuertes, que sepan enfrentar sus miedos, queremos niños/as felices.

Si en tu hogar o en tus espacios cercanos has utilizado otra alternativa que haya sido útil para educar a los niños/as sobre el abuso sexual infantil, te invitamos a compartirla con nosotros en los comentarios o en nuestras redes sociales. Todos podemos aportar en la construcción de entornos seguros que protejan a nuestros niños/as de todos los peligros. En ese sentido, nosotros también podemos ser súper poderosos.

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