¿Es tu institución educativa un espacio seguro?


Durante este mes hemos abordado un tema de suma importancia para la prevención del abuso sexual infantil y corresponde a la identificación de las situaciones de riesgo en los hogares, es decir, aquellas circunstancias que aumentan la probabilidad de que se presente un abuso dentro de este contexto. También hemos brindado algunas pautas para convertir estas situaciones peligrosas en espacios seguros para los niños/as.

Ahora bien, es importante tener presente que, además de la familia, la escuela es otro de los entornos donde se desarrolla el niño y se relaciona con sus pares, al tiempo que aprende y desarrolla sus habilidades. En este espacio, al igual que en los hogares, se presentan situaciones de riesgo que deben ser reconocidas para poderlas convertir en espacios seguros para los estudiantes. En esta publicación te enseñaremos algunas de ellas.

En primer lugar, hablaremos de los espacios de descanso o recreos como una situación riesgosa para los estudiantes, ya que, en algunas ocasiones, a través de los juegos se pueden presentar actitudes o comportamientos de tipo sexual entre los mismos. Por lo tanto, se recomienda que estos periodos de la jornada escolar estén supervisados por todos los docentes y que estos últimos se ubiquen en diferentes zonas del colegio para monitorear las actividades de los estudiantes.

Otra situación riesgosa corresponde a los ‘retos’ que se proponen entre estudiantes y que involucran actividades de índole sexual, especialmente en los grados de bachillerato o educación secundaria. En frases como “te reto a que le des un pico a…”, “usted no se atrevería a darle un beso a…” o juegos como ‘verdad o reto’, se promueven este tipo de comportamientos, incluso si la persona a quien se toca o se besa no está de acuerdo con la acción.

De la misma forma, otra situación que representa un riesgo para los/as estudiantes, especialmente los más pequeños, corresponde al momento cuando los niños necesitan ir al baño. En ciertas ocasiones se requiere la ayuda y el permiso de un adulto para poder ir y es aquí donde la situación puede ser utilizada para realizar algún tipo de tocamiento o chantaje al menor. Aunque no pasa en todos los casos, lo más recomendable es educar en casa a los niños frente a la idea de que el baño es un espacio privado y seguro, por lo tanto, nadie debe ingresar con ellos a este lugar. También se sugiere trabajar en familia aspectos relacionados con la limpieza adecuada de las partes íntimas.

Otra situación que puede afectar la seguridad de los niños, hace referencia a aquellos espacios o clases en los que los niños permanecen solos y sin la supervisión de un docente, bien sea por la realización de una actividad, por una urgencia o por el cambio entre clases. Estos espacios pueden ser utilizados para que se den algunos comportamientos entre compañeros de salón, tales como tocamientos, besos, burlas o comentarios inapropiados. En estos casos, se recomienda que cuando un docente no pueda asistir a la clase, se presente un docente sustituto o un acompañante para observar el comportamiento de los niños.

Por otro lado, una situación de riesgo identificada en las instituciones, corresponde a los chantajes que algunos profesores pueden hacer a sus estudiantes con el fin obtener algún beneficio de índole sexual. Es importante tener en cuenta que esta situación no debe generalizarse, ya que no es una cuestión que involucre a todos los docentes, sino a algunos casos específicos de profesores que realizan este tipo de conductas. En el caso de los más pequeños, se da a través de juegos, regalos o recompensas y en los grados más grandes, por ejemplo, se presenta a través de negociaciones para aprobar o recuperar una materia o evitar una citación de los acudientes.

En estos casos lo más importante es reforzar en los hogares y en los salones de clase la importancia de comentar situaciones incómodas o confusas con personas de confianza; no tener miedo a las amenazas manifestadas por el adulto; evitar guardar secretos y entender el cuerpo como un espacio privado que nadie puede ver ni tocar.

Estas son algunas de las situaciones de riesgo y los espacios seguros más importantes dentro del entorno educativo. En cualquiera de ellas, siempre es importante mantener un diálogo cercano y confiable con los niños y educarlos sobre el abuso sexual infantil (ASI) ya que esta es la mejor forma de prevenir este delito.

En fundación red trabajamos diariamente en la prevención, detección y denuncia del ASI en los contextos familiares y educativos. Si quieres conocer más sobre nuestras actividades te invitamos a visitar nuestra página web y a seguirnos en nuestras redes sociales.
Queremos cada vez más #PapásExpertos.

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