La normalización del abuso empieza en casa
En nuestra anterior publicación visualizamos un aspecto del abuso sexual que tal vez mucho habíamos omitido por mucho tiempo y es el hecho de que es una situación que se ha aceptado desde tiempos remotos; las prácticas o rituales de la antigüedad promueven el maltrato infantil y lo consideraban como algo aceptable, sin darse cuenta del impacto y el dolor que genera en los niños y niñas. Lo más triste de este hecho es que aunque hayan pasado tantos años y varias personas se hayan sumado para generar teorías y acciones en contra de esta situación, aún no ha sido posible sensibilizar a las diferentes culturas ni mucho menos erradicar el maltrato infantil a nivel mundial.
Siendo el abuso sexual infantil unas de las múltiples formas de maltrato hacia los niños y niñas, es posible dar cuenta de que en cada parte del mundo hay ciertas creencias o pensamientos que promueven y aceptan este delito. Estas creencias han generado tanto impacto que terminaron considerando esta situación como algo habitual y se empezaron a adoptar en las familias de los diferentes grupos sociales.
En términos de la normalización del abuso sexual en el ámbito familiar, es posible resaltar en primera medida, que la familia es el núcleo o la base del desarrollo de los niños ya que de ella dependen los valores, las motivaciones del menor y en gran medida su estabilidad emocional, no solo en esta etapa sino en la vida adulta. Cuando una agresión ocurre en estos espacios: (Palacios, 2008)
- El agresor hace uso del poder que tiene como adulto y manipula el vínculo que se le confiere hacia el niño, haciéndole creer que tiene algunos privilegios como paciente y que el menor debe someterse a estos.
- Es una agresión reiterada en el tiempo es decir, puede durar varios meses o años y darse en repetidas ocasiones.
- Se usa la estrategia del secreto para evitar ser descubierto. Esto hace que el hecho se revele de forma tardía.
Siempre es importante evaluar que actitudes, pensamientos y comportamientos han permitido que se acepte el abuso sexual en las familias, reconocer cual es el rol que cada uno cumple en la misma y cuales son los límites que se deben tener al relacionarse con los que hacen parte de ella. Con respecto a las conductas que promueven la normalización del abuso sexual podemos resaltar:
- Permitir que los padres bañen a los niños en una etapa de su desarrollo donde ellos ya deberían bañarse solos.
- Ubicar al niño en una habitación compartida con algún familiar y permitir que éste duerma en la misma cama con miembros de la familia como hermanos mayores, tíos, abuelos o padres. Recordemos que la mayoría de abusos sexuales ocurren en horas de la noche, cuando el abusador sabe que “nadie se da cuenta”.Por esto, se debe brindar al niño un espacio de protección como su propia habitación, donde se sienta seguro y a salvo.
- Permitir que cualquier persona limpie las zonas genitales del niño después de entrar al baño. Esto se convierte en una ocasión para que el posible abusador observe sus partes y se estimule sexualmente.
- Obligar al niño a saludar a miembros de la familia cuya expresión de afecto (besos, abrazos) lo hacen sentir incómodo.
- Saludar y despedirse del niño con besos en la boca. Cuando se da esta muestra de afecto entre padres e hijos, el niño asume que es algo normal y que por lo tanto debe aceptarlo de cualquier otra persona que quiere propiciar este tipo de expresión afectiva. Luego, este gesto puede pasar a otras acciones como caricias o tocamientos que ya hacen parte de conductas relacionadas con el abuso sexual infantil.
- Exponer al niño a situaciones, programas o eventos con contenido sexual sin explicarles de que se trata y por que estas acciones no son adecuadas para la edad en la que se encuentra.
- Aceptar y promover actitudes propias de la cultura del patriarcado o el machismo, donde el hombre es quien tiene el poder y la mujer se encuentra en una condición de inferioridad, por lo que siempre debe satisfacer las necesidades de esa figura autoritaria y hacer lo que el mismo mande. En el caso de las niñas, quienes son las más abusadas con respecto a los niños, cuando hay una predominancia de esta situación en el hogar, la menor asume que no puede negarse a cumplir los deseos de su padre o del hombre que esté a cargo y que por tanto debe someterse a lo que él le pida hacer, incluso si se siente incómoda.
- Enseñarle al niño/a que SIEMPRE debe hacerle caso a un adulto.De lo contrario será un niño “desobediente” y que eso está mal y debe ser castigado. Es por esto que los niños abusados se encuentran en un estado de confusión cuando estas creencias son promovidas y temen contar la situación de abuso por temor a ser castigados por no obedecer a sus mayores.
- Enseñarle al niño a guardar secretos. Los secretos son la estrategia que el abusador utiliza para no ser descubierto y el niño en medio de su inocencia y de toda la estrategia que ha usado el abusador para engañarlo y hacerle creer que está bien, también asume que no decir lo que está pasando es lo correcto. Lo ideal es que los niños sepan que los secretos no existen y que cualquier cosa buena o mala que les suceda debe ser comentada con sus padres o personas de confianza.
- Permitir que el niño observe actos sexuales entre miembros de su familia, ya que él asumirá que si sus figuras cercanas como padres, hijos o hermanos lo hacen, cuando a él le pase eso no está mal y por el contrario debe ser aceptado.
Además de todas estas acciones, Vargas, (2018) reconoce que otro punto negativo es el establecimiento de relaciones caracterizadas por permisividad en el manejo del cuerpo por parte de familiares y personas adultas.
Por otra parte, otro de los aspectos importantes dentro de la normalización es el que expone Palacios (2008), quien afirma que cuando se trata de un abuso incestuoso, es más probable que no ocurra la denuncia por factores emocionales, económicos y de amenazas, es por esto que las madres deciden guardar silencio o negar lo ocurrido.
Adicionalmente, las madres cuyos hijos son abusados sexualmente no se sienten con la capacidad de proteger a sus hijos y en algunos casos permiten que esto ocurra por el temor a que su pareja los violente aun mas o les retire el apoyo económico que en algunos casos les brinda.
En cualquiera de los casos es importante visibilizar el abuso sexual como un problema social que produce daños importantes en el desarrollo físico, sexual y social de los niños y que sus derechos deben ser protegidos. (Vargas, 2018). También es fundamental reconocer que la normalización del abuso está en todos los contextos y muchas veces pasa desapercibida.
Teniendo en cuenta que una de dificultades que hace que la normalización del abuso se presente tanto en nuestro país es la poca conciencia de los derechos en niños, niñas y adolescentes y la ausencia de orientación y educación en prevención del acoso y la violación sexual dentro del sistema familiar y educativo (Vargas,2018), en la Fundación Red trabajamos para enseñar a los niños, niñas y adolescentes a prevenir, detectar y denunciar el abuso sexual infantil. Los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales y a visitarnos en nuestra página web.
Referencias.
Vargas, T.(2018).El abuso sexual y su normalización en la sociedad. Acento.Recuperado de:https://acento.com.do/2018/opinion/8600626-abuso-sexual-normalizacion-nuestra-sociedad/
Maroto,S.(2017.’La cultura de la normalización’ o como menospreciar la violencia sexual. Ethic. Recuperado de:
https://ethic.es/2017/10/normalizacion-violencia-sexual-mujeres/
Palacios, J. (2008). EL ABUSO SEXUAL A NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES: UN SECRETO FAMILIAR, UN PROBLEMA SOCIAL. Revista Electrónica Educare, XII , 99-111.
